Preguntas frecuentes

Una traducción pública o certificada es una traducción con validez legal realizada por un traductor autorizado, que certifica la fidelidad del contenido mediante firma electrónica u ológrafa y, según el país, sello o declaración formal. Este tipo de traducciones es frecuentemente requerido por organismos oficiales, universidades, tribunales, procesos migratorios o registros de propiedad intelectual.

La diferencia entre traducción pública y traducción certificada depende del país. En Argentina, la traducción pública la realiza un traductor matriculado en el Colegio de Traductores y puede requerir legalización. En México, se conoce como traducción por perito traductor, autorizado por el poder judicial o autoridades locales. En otros países, como Estados Unidos o muchos países de Europa, no existe la figura de traductor público: se utiliza una traducción certificada, donde el traductor incluye una declaración firmada que acredita su competencia.

Una traducción técnica es la traducción de documentación especializada —como manuales, informes, especificaciones técnicas o dossiers regulatorios— que requiere un alto grado de precisión conceptual y terminológica. Este tipo de traducción exige dominio del área temática, así como consistencia terminológica y adecuación al contexto normativo y funcional del documento. Este tipo de traducciones es frecuentemente requerido por organismos oficiales, universidades, tribunales, procesos migratorios o registros de propiedad intelectual.

Una traducción legal es la traducción de documentos jurídicos como contratos, poderes, actas o sentencias. Debe respetar la terminología legal y, en muchos casos, cumplir con requisitos de certificación.

Protegemos la confidencialidad de la información mediante entornos seguros de gestión de archivos. No utilizamos servicios online que no ofrezcan máxima garantía de confidencialidad. Este enfoque es especialmente relevante en proyectos legales, médicos y de propiedad intelectual.

La legalización o notarización de una traducción es un proceso que certifica la autenticidad de la firma del traductor para que el documento tenga validez oficial. En Argentina, esto suele implicar la legalización en el Colegio de Traductores, mientras que en otros países puede requerirse notarización ante escribano o notario, o incluso no ser necesaria ninguna instancia adicional, según el organismo que recibe el documento.

Se requiere una traducción certificada cuando un documento debe ser presentado ante un organismo oficial o en el marco de un procedimiento formal que exige validez legal. La exigencia de certificación —así como la eventual legalización o notarización— no es definida por el traductor, sino por la normativa aplicable, el organismo receptor o las condiciones del trámite específico, como procesos migratorios, académicos, judiciales o de propiedad intelectual.

La traducción de documentación para organismos regulatorios como ANMAT, FDA o ANVISA implica trabajar con contenidos altamente especializados —como dossiers, estudios clínicos, etiquetado o documentación técnica— que deben cumplir requisitos normativos específicos. Este tipo de traducción requiere precisión terminológica, consistencia documental y adecuación a las exigencias regulatorias de cada jurisdicción.

La traducción de patentes es un tipo de traducción para propiedad intelectual que combina precisión técnica y rigor jurídico, ya que cada término puede impactar directamente en el alcance de protección de la invención. Este tipo de traducción requiere especialistas capaces de trabajar con terminología técnica compleja, estructuras formales específicas —como las reivindicaciones (claims)— y criterios de interpretación legal, asegurando equivalencia conceptual y validez en distintas jurisdicciones.

Ofrecemos servicios de traducción en toda Latinoamérica y Estados Unidos, adaptando cada proyecto a los requisitos legales, regulatorios y lingüísticos del país de destino. Contamos con una red de traductores certificados y especializados en distintas jurisdicciones.

Trabajamos con múltiples idiomas, especialmente inglés, español y portugués, además de otras combinaciones lingüísticas a través de nuestra red global de traductores especializados. Asignamos cada proyecto según idioma, industria y nivel de especialización requerido.

Nos especializamos en industrias reguladas como farmacéutica, salud, biotecnología, alimentos, cosmética, legal y automotriz. También trabajamos en procesos de propiedad intelectual, incluyendo patentes y registros, donde la precisión es crítica.

Garantizamos la calidad mediante la asignación de traductores especializados por área, revisión técnica y control terminológico. Nuestros procesos están diseñados para asegurar coherencia, precisión y cumplimiento de estándares regulatorios.

Sí, utilizamos tecnología lingüística e inteligencia artificial como apoyo para mejorar eficiencia y consistencia. Sin embargo, todas las traducciones son revisadas por especialistas, particularmente cuando los contenidos son legales, técnicos o regulatorios.

Los plazos de entrega dependen del volumen y la complejidad del contenido. Podemos trabajar con cronogramas estándar o urgentes, y organizar entregas parciales para acompañar proyectos de gran escala.

Los costos se calculan en función del idioma, la extensión, la complejidad del contenido, el tipo de traducción y los requisitos del país de destino. Cada presupuesto se elabora de forma personalizada según las características del proyecto.

Para solicitar un presupuesto, solo es necesario enviarnos los documentos a evaluar. Analizamos el contenido y enviamos una propuesta detallada con alcance, plazo de entrega y condiciones del servicio.